2011年1月17日月曜日

- No necesito que nadie me ame, digo, ya tengo a alguien - dije sin titubear.

- Alguna vez vas a necesitar que otro alguien te ame - me dio la espalda - y este no lo hara -

- ¿Y quien es ese alguien? - pregunte travieso.

Me miro sobre su hombro - Dios -

- Le gustas a mi novia... creo... -

Se giro y me miro sorprendido - dile que no pierda su tiempo, yo... soy un hombre de Dios -

- ¿Que? ¿y Dios te hace el amor? - palabras sin mi control salieron de mi boca.

- Cuida lo que dices - me miro enfadado - no necesito caer tan bajo -

- Pues la bajeza es placentera -

- ¿No que necesitabas de Dios? -

- Ya no - me di media vuelta y me fui.

No entendia que me ocurria, ni tampoco por que lo trataba asi, solo sabia que me gustaba provocar a ese hombre de Dios, a ese ser divino, que para ser sincero, estaba divino.

0 件のコメント:

コメントを投稿