- ¿Que tanto haces enviado del demonio? - dije apretando la biblia.
Esta mañana el dolor de estomago y los calambres se apoderaron de mi, como lo hacian hace unas semanas atras, semanas atras en las que Frank se empezo a ver mas feliz y radiante... definitivamente era sexo.
Vomite el suelo - oh Dios - me limpie la boca con una servilleta - Dame una señal - mire la biblia.
La vomite.
Que señal mas clara... pero jamas dejare esto por lo precaminoso, jamas dejare mi paraiso por un capricho, jamas dejare la palabra de Dios, por mis deseos de hombre.
- Perdoname señor - apoye mi rostro sobre la vomitada santa biblia.
Se que no es un libro mas.
Mentiras.
0 件のコメント:
コメントを投稿